Venga, va, estamos sol@s tú yo… Puedes decirlo, está bien que lo digas… El intestino irritable te ha alterado tu vida social de una manera brutal, única y además, te ha afectado emocionalmente ¿verdad?. Entre otras cosas, porque sientes que nadie lo entiende realmente.
Lo sé, porque tal como a tí, a mi me pasa lo mismo… En este punto, hay dos cosas distintas a discutir: Un es la dificultad física que tiene esta enfermedad y la otra, la dificultad que tiene la gente para entender lo que te pasa.
Las dificultades físicas son evidentes, pero eso sí, solo son evidentes para los que las conocemos (y es que un tema va relacionado con el otro). La gente que tiene problemas con las diarreas, es un suplicio. No quieres salir a la calle porque no sabes si vas a tener que salir corriendo al baño, una o mil veces.
Tampoco quieres salir a comer por ahí porque en todos los sitios lo que te ofrecen son frituras, pastas, cosas con salsas (todas deliciosas) pero que tú no puedes comer y la frase «no puedo comer eso» y la frase de la gente que va contigo diciendo «es que no puedes comer nada» se repite una y otra vez. O que te digan «no te pasará nada porque te comas un poquito de esto o de aquello» y te encuentras justificándote por todo lo que comes o dejas de comer delante de todos y cada uno de los que te rodean… es agotador!
He vivido ciertos momentos (que para una persona no enferma le parecerán tontos) pero que a mí me han afectado mucho psicológicamente (hablaremos también de esto en otra entrada). A veces me he empeñado en salir con gente, intentar hacer lo mismo que ellos, pero no puedo. Y termino viendo a todos cómo degustan sus suculentas pizzas o hamburguesas o pastas mientras yo me lo miro pensando «que desgraciada soy, ni eso puedo comer». Es una sensación que me cuesta mucho describir, pero estoy segura que tú, si sufres la enfermedad, sabes perfectamente a lo que me refiero.
Per si somos fríos y realistas… Es comida! SOLO es comida. Deberíamos ser capaces de ser más fuertes que una pedazo de hamburguesa ¿no? jajaja que fácil es escribirlo y que difícil es asimilarlo.
Y claro, todo esto es una cosa, que te pasa a tí y solo a tí, pero luego esta el factor de tu círculo social que aunque en muchas ocasiones te dicen que te apoyan, luego hacen comentarios fuera de lugar que te hieren y te hacen sentir mal. O al menos, eso me ha pasado a mí.
He de confesar que soy bastante sensible con el tema de mi enfermedad y cuando hay alguien que me parece a mí que no me entiende, me afecta profundamente. Escuchar comentarios como «no es para tanto» «come esto que no te va a pasar nada» o «no seas exagerada» me provocan en mi interior un remolino de emociones negativas y además destructivas para mí. También me genera cierta impotencia el hecho que a pesar que ciertas personas de mi círculo saben que estoy enferma, siguen sin entender que no pueda salir a la calle a comer o no respetan la decisión mía de intentar quedarme en casa el mayor tiempo posible para que el miedo a que algo ocurra no se dispare.
Por muy bien que le expliques a alguien tu enfermedad, no lo va a entender, en algún momento hará un comentario que estará fuera de lugar y te hará sentirte fatal.
Si te pasa como a mí, aún lo tienes peor. ¿Por qué? porque más de una vez me he visto obligada a cancelar planes cortos como una comida o planes más largos como un viaje y lo único que soy capaz de pensar es en lo culpable que me siento. Siento que es culpa mía que nadie pueda hacer «x» plan y te sientes un poco un lastre para la gente más cercana a tí.
Me pasa mucho con mi pareja, que tiene que privarse de muchas cosas para estar conmigo y es una de las cosas que llevo peor. Ahí entra un poco la actitud de las personas que tengas cerca y lo que pueden hacer para ayudarte a no sentirte un lastre.
¿Mi recomendación? Habla, cuéntales como te sientes. Expresa tus frustraciones y explica qué pueden hacer para ayudarte. Ciertamente, te sentirás mejor. A lo mejor te pasa como mí, que en una ocasión lo hice con un amigo y no salió como yo quería pero en general es un buen ejercicio, sobretodo para tí mism@ a nivel emocional.
Aprovecho para plantearte una cosa que no sé si te ha pasado a tí, pero a mí me pasó. Y es que cuando aparece esta enfermedad, te das cuenta quienes son tus verdaderos amigos. Hay algunos que te sorprenden para bien y otros para mal, pero al final de todo, tienes que quedarte con la parte importante y es que si alguien te ha fallado en un momento así, es que realmente no merecía tu amistad, así que contra antes esté lejos de tí, mejor.
Y para tí ¿cual es la peor parte social que llevas? ¿Te has encontrado con buenos o malos amigos? Cuéntame!